Cundinamarca

TOCANCIPÁ FRENTE A SU PROPIO MAR ROJO: WALFRANDO FORERO, EL ALCALDE QUE APUESTA POR LOS MÁS VULNERABLES

Una crónica sobre la fe, la solidaridad y los desafíos de gobernar una de las regiones de mayor dinamismo de Cundinamarca.

Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!

Por Luis Eduardo Torres Mantilla
Director de El Portal Semanario

Moisés, las aguas y la esperanza de un pueblo

El nombre Moisés se asocia tradicionalmente con la expresión «sacado de las aguas». Su historia bíblica, vinculada al éxodo del pueblo de Israel y al paso del mar Rojo, permanece como símbolo de fe, liberación y esperanza frente a las dificultades.

Hoy, esa imagen sirve como metáfora para reflexionar sobre los desafíos que enfrentan los pueblos y sobre el papel de quienes asumen la responsabilidad de gobernarlos.

En Tocancipá, Cundinamarca, el periodista Luis Eduardo Torres Mantilla dirige su mirada hacia Walfrando Adolfo Forero Bejarano, actual alcalde municipal para el periodo 2024-2027, quien ejerce por tercera vez esta responsabilidad pública.

Para el autor de esta crónica, Forero representa una figura cercana a los sectores más humildes y vulnerables de su región. Lo describe, en un lenguaje cargado de admiración, como un «samaritano» que ha hecho de la solidaridad una de las imágenes centrales de su vida pública.

Pero ¿qué hay detrás de ese reconocimiento? ¿Qué acciones, obras y programas permiten evaluar su gestión? ¿Cómo se mide el impacto de una administración en la vida cotidiana de sus habitantes?

Son preguntas fundamentales para comprender el presente y el futuro de Tocancipá.

Un liderazgo que el periodista destaca por su dimensión humana

Hay recuerdos que permanecen en la memoria de un cronista durante años. Para Luis Eduardo Torres Mantilla, uno de ellos está relacionado con una jornada de Semana Santa en Tocancipá, cuando, según su testimonio, observó la llegada de numerosos camiones cargados de pescado destinado a una actividad de distribución solidaria.

El periodista recuerda aquella escena como una de las experiencias más impactantes de sus 49 años de vida, y la presenta como una muestra del alcance que puede tener una acción social cuando se dirige a las personas que más lo necesitan.

Más allá de las interpretaciones personales, este tipo de iniciativas plantea una reflexión importante: la solidaridad adquiere verdadero valor cuando se traduce en acciones concretas, capaces de aliviar necesidades y generar esperanza.

Para muchas familias, un apoyo oportuno puede representar mucho más que una ayuda material. Puede significar sentirse escuchadas, reconocidas y acompañadas en momentos difíciles.

En esa dimensión humana sitúa el autor buena parte de su reconocimiento al alcalde de Tocancipá.

Gobernar también significa responder por los resultados

Walfrando Adolfo Forero Bejarano es profesional en Administración Financiera y de Sistemas, formado en la Universidad Agraria de Colombia, Uniagraria. Su trayectoria pública incluye responsabilidades como concejal y tres periodos al frente de la Alcaldía de Tocancipá: 2008-2011, 2016-2019 y 2024-2027.

Su actual administración enfrenta los retos de un municipio marcado por el crecimiento industrial, la expansión urbana y las nuevas demandas de infraestructura y servicios públicos.

En este contexto, la gestión municipal debe responder a necesidades tan diversas como la movilidad, la educación, el abastecimiento de agua, la seguridad, el desarrollo de infraestructura y la atención a los hogares en condición de vulnerabilidad.

Los anuncios de inversión, los proyectos educativos, las obras previstas para 2026 y los programas sociales constituyen asuntos de interés público que merecen seguimiento, evaluación y resultados verificables.

Porque gobernar no consiste únicamente en anunciar proyectos. Significa convertir los planes en obras útiles, administrar responsablemente los recursos públicos y garantizar que los beneficios del desarrollo alcancen a los distintos sectores de la población.

La verdadera dimensión de una gestión se encuentra en sus resultados y en la capacidad de demostrar cómo estos mejoran la calidad de vida de la comunidad.

Enrico Ferri y la responsabilidad de juzgar con fundamento

Para comprender la importancia de evaluar una trayectoria pública a partir de los hechos, resulta pertinente recordar al jurista italiano Enrico Ferri (1856-1929), una de las figuras destacadas de la Escuela Positiva del Derecho Penal, junto con Cesare Lombroso y Raffaele Garofalo.

Ferri defendió una aproximación científica al estudio del delito y del delincuente, prestando atención a factores individuales y sociales. Su pensamiento también concedió importancia a la defensa social y a las medidas de prevención.

Aunque sus planteamientos pertenecen a un contexto histórico y jurídico específico, su obra invita a reflexionar sobre la necesidad de examinar las circunstancias y las evidencias antes de formular conclusiones.

En la vida pública, este principio conserva una importancia fundamental: las actuaciones de los gobernantes deben evaluarse con rigor, sin reemplazar las pruebas por rumores ni convertir las diferencias políticas en condenas anticipadas.

La crítica es legítima y necesaria en una democracia. También lo son el respeto por el debido proceso, la transparencia y la obligación de sustentar las afirmaciones con información comprobable.

En el caso de Walfrando Forero, cualquier referencia a actuaciones disciplinarias, decisiones judiciales o controversias patrimoniales debe presentarse con fechas, documentos y el alcance exacto de las decisiones correspondientes. La información jurídica requiere especial cuidado para que el lector pueda distinguir entre acusaciones, sanciones, recursos y decisiones definitivas.

La fe como inspiración, el trabajo como compromiso

El autor de esta crónica presenta a Forero como un hombre de profundas convicciones cristianas y destaca su pertenencia a Emaús. En su interpretación personal, la fe constituye una fuente de inspiración para el servicio y la solidaridad.

Su esposa, sus hijos y su entorno familiar aparecen en este relato como parte importante de su vida personal y de su círculo de confianza.

Sin embargo, el desafío de un alcalde trasciende sus convicciones privadas. La responsabilidad institucional exige que las decisiones se tomen en beneficio de toda la ciudadanía, con independencia de sus creencias, opiniones o preferencias políticas.

En una población que crece y se transforma, el trabajo cotidiano debe acompañarse de planeación, transparencia, participación ciudadana y rendición de cuentas.

Es precisamente allí donde el lema de trabajar, trabajar y trabajar adquiere sentido: cuando el esfuerzo se refleja en proyectos terminados, servicios que funcionan, oportunidades para los jóvenes y mejores condiciones para quienes más necesitan el respaldo de las instituciones.

Tocancipá ante los retos de 2026

El balance de una administración no puede limitarse a las palabras de sus simpatizantes ni a las críticas de sus opositores. Debe construirse mediante la revisión de sus compromisos, los recursos ejecutados, las obras entregadas y los beneficios que efectivamente recibe la población.

Por eso, el seguimiento a los planes de infraestructura anunciados para 2026, los proyectos educativos, el abastecimiento de agua y los programas sociales será determinante para conocer el alcance de la actual administración.

Tocancipá tiene ante sí el reto de consolidar su crecimiento sin descuidar el bienestar de sus habitantes. El desarrollo industrial y urbano debe avanzar de la mano con la calidad de vida, la protección de los recursos naturales y la atención de las necesidades sociales.

Cada proyecto cumplido representa una oportunidad para fortalecer la confianza ciudadana. Cada dificultad pendiente, a su vez, debe convertirse en una tarea que la administración explique y enfrente.

El progreso de un municipio no se mide solamente por la magnitud de sus obras, sino también por la capacidad de incluir a quienes históricamente han tenido menos oportunidades.

El mar Rojo de Tocancipá: una metáfora para construir futuro

La historia bíblica del mar Rojo nos recuerda que, ante las dificultades, la esperanza puede convertirse en una fuerza capaz de movilizar a una comunidad.

En la vida municipal, sin embargo, los caminos se abren mediante decisiones responsables, trabajo colectivo, instituciones sólidas y participación ciudadana.

Para Luis Eduardo Torres Mantilla, Walfrando Forero Bejarano representa, desde su experiencia y su mirada periodística, una figura que merece reconocimiento por su dimensión humana y por las acciones solidarias que recuerda haber presenciado.

Su valoración es la de un cronista que expresa públicamente su admiración. El balance integral de su gestión, por su parte, debe seguir construyéndose con resultados documentados, información verificable y la voz de los ciudadanos.

La historia de Tocancipá continúa escribiéndose. Y su mayor logro será que el crecimiento del municipio se traduzca en bienestar para sus familias, oportunidades para sus jóvenes, dignidad para sus adultos mayores y respuestas concretas para quienes más necesitan del Estado.

Porque la grandeza de un gobernante no se demuestra únicamente en los elogios que recibe, sino en los resultados que deja, la transparencia de sus decisiones y la huella que su trabajo imprime en la vida de la comunidad.

Tocancipá merece seguir avanzando. Y el compromiso de todos —gobernantes, ciudadanos, empresarios y organizaciones sociales— debe ser construir una región más próspera, solidaria y justa.

El seguimiento a las obras y programas de los próximos meses permitirá conocer, con hechos y resultados, el alcance de esta etapa de gobierno.

Luis Eduardo Torres Mantilla
Director de El Portal Semanario
www.elportalsemanario.com