Con más de 32 años de trayectoria en el servicio público, el actual presidente del Concejo Municipal apuesta por una Tocancipá más educada, segura, cultural y limpia. Su agenda también pone sobre la mesa una preocupación de fondo: los avalúos catastrales rurales y su impacto en la economía de las familias campesinas.
Thank you for reading this post, don't forget to subscribe!Por: Luis Eduardo Torres Mantilla
Director de El Portal Semanario
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Un hombre de principios, enamorado de su familia y comprometido con su tierra
Pablo Enrique Rozo Moreno es un tocancipeño que encuentra en su familia la principal motivación para continuar trabajando por su municipio. Esposo de Ana María, padre de Juan Pablo, Isabella y Ana Sofía, y abuelo de Mariana y Lorenzo, considera que sus seres queridos son el motor de su vida y la razón que impulsa muchos de sus esfuerzos.
Natural de Tocancipá, es hijo de Pedro Pablo Rozo Guáqueta y Rosa Moreno de Rozo, fallecida. Ocupa el tercer lugar entre seis hijos de una familia cristiana y de clase media, en la que recibió enseñanzas de responsabilidad, respeto, rectitud y compromiso.
Empresario y conocedor de la administración pública, Rozo Moreno ha construido una trayectoria de más de 32 años en el servicio público, según su reseña biográfica. Hoy, desde la presidencia del Concejo Municipal de Tocancipá, busca contribuir al desarrollo de la tierra que lo vio nacer.
Elegido concejal por el partido CREEMOS, asegura sentirse orgulloso de representar a la ciudadanía con dignidad, transparencia y seriedad. Su compromiso, afirma, es responder a la confianza de quienes depositaron en él su voto y demostrar que la política puede ejercerse con responsabilidad, cercanía y vocación de servicio.
Una presidencia que apuesta por el trabajo en equipo
La gestión del Concejo Municipal no depende de una sola persona. Es el resultado del trabajo de los 13 concejales, de sus debates, decisiones y actuaciones institucionales. Sin embargo, desde la presidencia, Pablo Enrique Rozo Moreno tiene la responsabilidad de orientar las sesiones, promover el diálogo y facilitar el ejercicio de las funciones de la corporación.
Bajo su dirección, el propósito es avanzar en una agenda que responda a las necesidades de los habitantes del casco urbano y de las veredas de Tocancipá.
Entre las principales metas que destaca están:
- Una Tocancipá más educada, con mayores oportunidades para sus habitantes.
- Una Tocancipá más segura, que fortalezca la convivencia y la tranquilidad de las familias.
- Más cultura y deporte, como herramientas de integración y desarrollo social.
- Una Tocancipá más limpia, con acciones que contribuyan a reducir la disposición inadecuada de residuos y avanzar hacia un municipio con mejores prácticas ambientales.

La labor legislativa municipal exige estudio, discusión y responsabilidad. En ocasiones, los debates se extienden hasta altas horas de la noche, en busca de decisiones que contribuyan al bienestar colectivo.
Rozo Moreno sostiene que su propósito es continuar trabajando hasta el final de su periodo presidencial, previsto para el 31 de diciembre de 2026, dejando avances concretos y cumpliendo los compromisos adquiridos con la comunidad.
Este esfuerzo involucra también a las secretarías, los equipos de prensa y comunicaciones, los funcionarios administrativos, el personal de servicios generales y los demás colaboradores que hacen posible el funcionamiento de la corporación.
El IGAC y los avalúos rurales: una preocupación para Tocancipá
Uno de los asuntos que más inquietud genera en la agenda del presidente del Concejo es la actualización de los avalúos catastrales en las zonas rurales y sus posibles consecuencias para los propietarios de predios y las familias campesinas.
El Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) es una de las entidades nacionales responsables de la gestión catastral. Los avalúos catastrales sirven como referencia para la liquidación del impuesto predial, aunque el cobro corresponde a la administración municipal.
Según las preocupaciones expuestas por el presidente del Concejo, se han señalado casos en los que una hectárea rural podría alcanzar avalúos de hasta $300 millones, pese a que, de acuerdo con estimaciones locales mencionadas por los afectados, su valor comercial estaría alrededor de los $30 millones.
Estas cifras deben ser verificadas mediante estudios técnicos y la revisión individual de los predios. No obstante, la diferencia denunciada plantea interrogantes sobre la metodología aplicada, las condiciones particulares de cada terreno y la necesidad de garantizar valoraciones justas y técnicamente sustentadas.
La preocupación institucional es clara: una actualización catastral debe reflejar las condiciones reales del territorio y evitar que los errores de valoración, si los hubiera, terminen afectando injustificadamente a los campesinos y propietarios rurales.
En este contexto, el Concejo busca promover un diálogo respetuoso con las autoridades catastrales y encontrar soluciones que permitan conciliar la actualización de la información con los principios de equidad y seguridad jurídica.
¿Qué pueden hacer los propietarios afectados?
Ante posibles inconsistencias en los avalúos, los ciudadanos pueden solicitar la revisión de sus casos ante la autoridad catastral competente, aportando documentos que permitan evaluar las características y condiciones del inmueble.
Entre los soportes que pueden resultar útiles están:
- La escritura pública y los documentos de identificación del predio.
- Fotografías y descripción de las características del terreno.
- Información sobre el uso del suelo y las condiciones de acceso.
- Estudios o referencias de valores comerciales de predios comparables, cuando estén disponibles.
- Los documentos de la actualización catastral y del avalúo cuestionado.
La solicitud debe exponer de manera clara las razones técnicas por las cuales se considera que el valor asignado no corresponde a las condiciones del inmueble. La entidad competente deberá responder conforme a los procedimientos y términos legales aplicables.
La Ley 1995 de 2019 contempla medidas relacionadas con los límites al crecimiento del impuesto predial y la protección de los contribuyentes, pero su aplicación depende de las condiciones y excepciones previstas en la normativa. Por ello, es necesario distinguir entre el avalúo catastral, el valor comercial y el impuesto predial efectivamente liquidado.
El Concejo Municipal, por su parte, puede ejercer control político dentro de sus competencias, promover espacios de diálogo con las autoridades responsables y estudiar las medidas tributarias municipales que legalmente correspondan. No sustituye a la autoridad catastral en la determinación individual de los avalúos.
Una solicitud institucional basada en el diálogo
Desde la presidencia del Concejo se plantea la necesidad de establecer mesas de trabajo con el IGAC y las demás autoridades competentes, con participación de la Administración Municipal y de las comunidades rurales.
El objetivo sería revisar las inquietudes presentadas por los propietarios, verificar la metodología aplicada y determinar si existen inconsistencias que deban corregirse.
También se considera importante estudiar las zonas geoeconómicas utilizadas para las valoraciones, fortalecer los canales de atención ciudadana y garantizar que las familias conozcan los mecanismos legales disponibles para controvertir las decisiones que consideren injustas.
La posición que se busca transmitir es que Tocancipá no se opone a la modernización catastral. Lo que reclama es que el proceso se desarrolle con rigor técnico, transparencia, equidad y respeto por las realidades económicas y sociales de su territorio.
En palabras atribuidas a la postura institucional del Concejo, la meta es que los habitantes de las veredas y del casco urbano sean escuchados y que las decisiones relacionadas con sus predios estén debidamente sustentadas.
Trece concejales, una responsabilidad con Tocancipá
La corporación municipal está integrada por 13 concejales con distintas posiciones políticas. La responsabilidad institucional consiste en garantizar que el debate democrático se desarrolle con respeto y que las decisiones se orienten al interés general.
Desde su presidencia, Pablo Enrique Rozo Moreno destaca la importancia de mantener el trabajo conjunto entre el Concejo y la Administración Municipal, encabezada por el alcalde Walfrando Forero Bejarano, sin desconocer las funciones de control político que corresponden a la corporación.
El propósito compartido debe traducirse en resultados verificables para la población: mejores oportunidades educativas, seguridad, cultura, deporte, cuidado ambiental y una gestión pública que atienda las necesidades de los ciudadanos.
Tocancipá, municipio de Sabana Centro y con una estrecha relación económica y social con Bogotá, tiene importantes retos y oportunidades. Convertirse en un referente nacional exige continuidad, planeación, inversión responsable y participación de sus habitantes.
El reto de dejar una huella
La presidencia de Pablo Enrique Rozo Moreno llega a su recta final de 2026 con el desafío de consolidar los avances alcanzados y continuar impulsando las iniciativas que considera prioritarias para el municipio.
Su historia personal, marcada por el vínculo con su familia y con su tierra natal, se une ahora a la responsabilidad de orientar una institución democrática en la que las decisiones deben responder a las necesidades de toda la comunidad.
Al cierre de esta crónica, extendemos un reconocimiento a los concejales, funcionarios y colaboradores del Concejo Municipal de Tocancipá por el trabajo que realizan en el cumplimiento de sus funciones.
Más allá de las diferencias políticas, el mayor logro será que las actuaciones públicas se traduzcan en bienestar, oportunidades y confianza ciudadana.
Como reflexión final, vienen a propósito dos frases atribuidas al expresidente estadounidense John F. Kennedy:
«El cambio es la ley de la vida. Y aquellos que solo miran al pasado o al presente seguramente perderán el futuro».
«Cuando se escribe en chino, la palabra “crisis” se compone de dos caracteres. Uno representa peligro y el otro representa oportunidad».
Dos reflexiones que invitan a asumir los desafíos de Tocancipá con responsabilidad, diálogo y visión de futuro.
COLOFON
¡Tocancipá exige soluciones, no pañitos de agua tibia!
La Presidencia del Concejo Municipal de Tocancipá hace un llamado urgente al director general del IGAC, al procurador general de la Nación, doctor Gregorio Eljach Pacheco, al Departamento Nacional de Planeación, a los organismos de control y al presidente de la República para que se adopten soluciones concretas y definitivas frente a esta problemática, que afecta a nuestro municipio y preocupa al campesinado colombiano.
¡Es momento de actuar con responsabilidad, transparencia y justicia!
Dr. Pablo Enrique Rozo Moreno
Presidente del Concejo Municipal de Tocancipá
En nombre de los honorables concejales.
Escribe: Luis Eduardo Torres Mantilla
Director de El Portal Semanario
Medio: www.elportalsemanario.com







